Hace tres semanas asistí al concierto dado por Jesús Adrián Romero en Caracas. La verdad es que el concierto me ministró mucho, sobre todo en un inicio, fue una verdadera bendición para mí, y le doy gracias a Dios por ese momento.
Ahora bien, a mitad de concierto el Sr. Romero, dijo categóricamente que quien copia un CD para regalarlo a un amigo, no sólo está cometiendo piratería (como una connotación legal), sino que acarreaba maldición no sólo para sí, sino para quien recibía dicha copia. En algún momento aclaró que no se refería al asunto desde el punto de vista de sus finanzas, pues estaba seguro de que Dios lo seguiría bendiciendo (en verdad doy gracias a Dios por su infinita misericordia para con todos sus hijos, y porque es fiel a su palabra, El siempre cuidará de nosotros). Pero lo que más me llamo la atención fue cuando dijo que era una vergüenza que conductas del mundo, tales como la piratería, se estuviesen colando en la vida cristiana, y acá mi comentario.
Primeramente afirmar que copiar un CD para regalar, o por analogía el intercambiar música por Internet es un delito, no es cierto. Existen países donde sentencias al respecto han aclarado suficientemente este asunto, el intercambiar música sin ánimos de lucro no es un delito, ni una falta. ¿Por qué estos países así lo ven? Porque consideran que el acceso a la cultura es un derecho a ser salvaguardado inclusive por encima de los derechos intelectuales de sus autores, ¿Por qué? Porque sino la cultura y la información siempre estarían es manos de la elite que pueda costearse ese acceso. ¿Entonces quienes crearon este mito? La industria discográfica. Así que intercambiar música no es delito.
Pero yo sí creo que los principios del mundo se han colado en la vida cristiana. Por ejemplo, el modelo perverso del manejo de la música por parte del las discográficas, es el que utilizan los llamados “salmistas”. ¿Pero como era antes? ¿Se pueden imaginar a David (un verdadero salmista), cobrando regalías por sus Salmos? Los cuales de hecho no eran suyos sino del Señor, que utilizó a David como instrumento. ¿Son los cantantes cristianos modernos “salmistas”?, ¿se puede llamar a lo que hacen un ministerio o es un trabajo secular?, ¿han recibido un llamado del Señor para exaltar su nombre a las naciones, o sólo para aquellos que puedan pagarlo? ¿Es el Señor el que inspira sus canciones o existe un interés más humano? Bueno yo no lo sé, pero ellos y el Señor si los saben. Y no es que cuestione el pago de un trabajo honesto, no es eso. No obstante me preguntó si el Evangelio de Jesús hubiese sobrevivido a hasta nuestros días si hubiésemos seguido los esquemas del mundo. Si las cartas de Pablo no se hubiesen leído de iglesia a iglesia, no sólo Colosenses, en donde hay autorización expresa, me refiero a todas las cartas de los Apóstoles. De haber sido así creo Jesús sólo fuera el Señor de unos cuantos eruditos e intelectuales, que hubiesen podido costear el conocimiento de un hombre tan instruido y bien formado como Pablo. Pero gracias al Señor, que tocó sus corazones para dar de gracia lo que de gracia recibieron (Mateo 10:8). Claro que yo trabajo, y por ello cobro, y doy gracias a Dios por mi trabajo secular, y con mi trabajo trato de exaltar el nombre del Señor, pero mi interés es secular. Cuando Dios me llama a servirle, lo cual hago con todas mis limitaciones humanas, pero donde el Señor puede gloriarse, no pido recompensa en la tierra, pues escrito está que mi recompensa está en el cielo.
Sí, la visón del mundo pulula en nuestras iglesias, los Salmistas y Pastores cobran por libros, discos, predicas, conferencias y conciertos, pero ¿no deberían pagar a las iglesias por promocionar sus discos durante las alabanzas como hacen los cantes seculares con las emisoras de radio? o ¿Pronto serán los “salmistas” los que cobraran las iglesias por cantar sus canciones?, una vez que ya se hayan hecho famoso claro está, argumentando que es un mini concierto, cosa que ya pasó en EE.UU. con las “Girl Scouts”, por el hecho de cantar al rededor de una fogata. El mundo se está mimetizando en las iglesias, pero quizá no precisamente en la congregación sino en sus líderes.
Cantantes de música cristiana, no es cierto que compartir música sea pecado ni delito, como Cristianos.com publicó en algún en su página (http://cristianos.com/2003/09/guerra-santa-contra-el-intercambio-de-musica-cristiana/), o como ustedes suelen repetir.
Ni la amúsica secular ni cristiana va a morir. ¿Cómo lo sé? Porque esto no es nuevo, cuando se inventó la televisión la industria del cine alegaba que aquel aparato acabaría con la industria cinematográfica (hoy gana más millones que nunca). Lo mismo pasó con el casete y con el VHS. Pero ¿qué ocurrió en la práctica?, que los artistas en formación, no siempre pertenecientes a las elites, pudieron tener acceso a nuevas ideas y nuevas tendencias que nutrieron su capacitad creativa, hasta los niveles musicales que hoy tenemos, y que de otro modo, no hubiese llegado a ellos, puestos que la música gratis se limitaba a la radio, y era la industria, como lo hace hoy día, quien decide que debemos o no oír en radio.
Estoy de acuerdo con Jesús Adrián Romero en que Dios los va a seguir bendiciendoles, yo lo creo, sobre todo si, según estudios, el 80% de los ingresos de un músico provienen de los conciertos, no de los discos, por los que el intercambio de música no sólo va a permitir conocer más su obra sino que despertará el interés por asistir a conciertos y recibir allí una ministración especial del Señor. Las bendiciones en sus finanzas no será truncada por el intercambio no lucrativo de música, por el contrario esto los beneficiará más economíceme, así que creo que el Copyleft, está mucho más cerca al mundo cristiano que el Copyright.
Una Alerta
Pero cuidado que esto pudiera pasar. Veamos un escenario. No son pocos los líderes que dicen que escuchar música del mundo es pecado, yo no lo sé, pero si los cristianas sólo escuchamos música cristiana, para lo cual hay que comprar un disco, podemos ver lo enorme de un mercado en donde los grandes cantantes seculares, como potenciales competidores de hecho han salido de escena, el potencial de beneficio económico de “servir al Señor” es altísimo.
Reflexión final
Desde el punto de vista social, quien posee el conocimiento posee el poder y controla a su vez, las cadenas de acumulación de riqueza. Si queremos acabar con las injusticias sociales, eliminemos las restricciones al conocimiento, si no estamos dispuestos a eliminar estas restricciones, porque están en la acera del frente de nuestros interés particulares, dejemos de decir que queremos un mundo más justo, pues no es verdad. De hecho sólo queremos aprovecharnos de esa retorica para poder subir un escaño más en nuestras aspiraciones económicas o de poder, y si alguien quiera llegar a donde ya hemos llagado, entonces le ponemos cortapisas.
Una última cosa: realmente doy a Dios toda la Gloria por las personas que utiliza, y me siento afortunado de la música cristiana que ha llegado hasta mí. Dios siga bendiciendo las vidas de los músicos cristianos y que multiplique sus finanzas acá en la tierra, se que la promesa de corona de gloria les espera.
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Existen otras páginas cristianas con un punto de vista distinto al mío que quise enlazar para contraponer puntos de vista, pero como ya se podrán imaginar están protegidas por Copyright, y no quiero exponerme a una demanda, por lo menos no tan pronto.
